Antihistamínicos

Los antihistamínicos se usan en el tratamiento de las enfermedades alérgicas provocadas por la histamina, entre ellas:

1. Enfermedades dermatológicas alérgicas
2. Urticaria, comezón, picaduras de insectos
3. Quemaduras solares
4. Alergias a alimentos y medicamentos y sus manifestaciones tales como estornudos, escurrimiento nasal, ojos llorosos y cosquilleo de la nariz y la garganta.

¿Qué es un antihistamínico?

Un antihistamínico es un medicamento que sirve para reducir o eliminar las manifestaciones alérgicas, porque inhibe los efectos de la histamina.

La histamina es una sustancia química que libera el cuerpo durante las reacciones alérgicas. En las reacciones alérgicas, un alérgeno (sustancia que origina alergia), provoca que las células del cuerpo liberen histamina. Una vez liberada, la histamina produce comezón, enrojecimiento de la piel, dolor de cabeza, dificultad para respirar, hinchazón entre otros muchos síntomas.

Tipos de antihistamínicos

Hay diversos tipos de antihistamínicos y existen presentaciones tópicas (en piel), inyectables y orales.

A los antihistamínicos se les considera el tratamiento inicial para los ataques de alergia en cualquiera de sus manifestaciones.

En general son administrados 3 a 4 veces al día hasta conseguir el efecto deseado.

Algunos antihistamínicos pueden administrarse por vía oral (como Andantol® Jarabe que actúa en 20 minutos), o por vía tópica (Andantol® Jalea para aplicar en la piel).